Historia

Las raíces lingüísticas del nombre de Lascuarre señalan la presencia de pueblos vascones en el territorio, hasta época musulmana no se tiene constancia de una población estable, llamada Al – Askar, en este enclave del Prepirineo, siendo la primera línea defensiva, junto a Laguarres y Castigaleu frente al Condado de Ribagorza. Del antiguo castillo árabe, situado donde ahora se levanta la iglesia parroquial, aún quedan restos de muro, como de distintos emplazamientos defensivos, como la propia torre de los moros o el castillo de Mellera, y pozos de protección ante ataques. 

No hay constancia de cuándo se produjo la reconquista cristiana, aunque sí que en 1062 ya se había producido y que gobernaba Don Gilfred Salla. Esto no evitó las escaramuzas musulmanas. siendo la más reseñable la producida en la vigilia de Santa Cecilia de 1122.

Ya bajo la estructura de la Corona de Aragón, el conde Ramón Berenguer IV (1158) quien concedió fueros a Lascuarre para su repoblación. Posteriormente, Jaime II donó la villa a la Baronía de Castro, apartándola del Condado de Ribagorza. De esta época es el estandarte de cuatro castillos, en referencia a Luzás, Laguarres, Lascuarre y Juseu, adscritos a la Baronía de Castro. Posteriormente, la población pasó a dominio del Duque de Medinaceli.

La construcción del convento de Trinitarios Descalzos en 1580 habla de la prosperidad de Lascuarre en el siglo XVI, cuando alcanza su cota histórica de habitantes, sin llegar al millar. En este edificio, desacralizado en la Desamortización de Mendizábal (1835), existió una escuela

Como anécdota en el año 1587, 50 hombres de Lascuarre fueron a luchar contra el conde de Ribagorza, fueron vencidos y desarmados y se les permitió volver a su pueblo sin represalias. Se emitió una serie de estos billetes por el Consejo Local durante la Guerra Civil.